El chorro de vapor, también conocido como hidrochorro, es una técnica de acabado utilizada para limpiar y restaurar superficies metálicas, sobre todo metales no férreos. A diferencia del chorro de arena convencional, que utiliza un abrasivo seco y agresivo, el chorro de vapor combina agua y abrasivos (como perlas de vidrio). Este método ofrece una serie de ventajas:

  • Acabado suave y satinado: el agua actúa como lubricante, reduciendo el impacto del abrasivo y evitando dañar la superficie.
  • Limpieza con fundente: En lugar de atacar la superficie, el proceso limpia suavemente, preservando las tolerancias de las piezas delicadas.
  • Abrasivos más duraderos: El agua evita que los abrasivos se impregnen de residuos, alargando su vida útil.

Esta técnica es especialmente popular en los sectores del automóvil y la moto para restaurar piezas como culatas, cilindros y cárteres. También se utiliza en la industria para aplicaciones que requieren un acabado de alta calidad.

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